TRATAMIENTO DE ARRUGAS

TRATAMIENTO PARA ARRUGAS Y LÍNEAS DE EXPRESIÓN

Se originan cuando sonreímos, lloramos, fruncimos el ceño e incluso coqueteamos. Y no se trata de arrepentirnos o de parecer una momia delante de nuestros amigos y familiares. El propósito es prevenirlas o frenarlas para que a posteriori no se conviertan en esas tenebrosas arrugas que nos delatan.

¿POR QUÉ SE CONVIERTEN EN ARRUGAS?

Las razones principales son el paso del tiempo, la excesiva exposición al sol, la contaminación y el estrés, que al fusionarse generan un explosivo y fatídico cóctel que ocasiona pérdida de la firmeza, cambios en la tonalidad y en la apariencia de la piel.

TRATAMIENTO

Se realiza un tratamiento en profundidad. Las capas de la dermis se rehidratan profundamente y las líneas de expresión se disimulan. El tono de la piel adquiere una mejor textura y la oxigenación cutánea se incrementa visiblemente. La clienta puede comprobar ella misma los cambios desarrollados en su fisionomía facial en un periodo de tiempo muy corto, de únicamente diez minutos.

En la cara comienzan a aparecer líneas, pliegues, surcos o arrugas a lo largo del tiempo debidas entre otras causas a la pérdida de tono muscular. Estas líneas faciales pueden ser de tres tipos: líneas estáticas u ortoestáticas (aquellas que vienen marcadas del nacimiento y que corresponden a los pliegues naturales de flexión y extensión --codo, muñeca, cuello, etc--.), las líneas dinámicas o de expresión (aquellas que comienzan a aparecer  alrededor de los 25 años) y las líneas gravitatorias (aquellas que aparecen a partir de los 40 años).

Dentro de las líneasdinámicas o de expresión, el tono muscular es de vital importancia. Los músculos cutáneos, según la orientación de sus fibras, establecen líneas de fuerza que indican la dirección del deslizamiento cutáneo. Las arrugas de expresión que más se destacan son las arrugas del ángulo externo del orbicular de los ojos, llamadas “patas de gallo” (que se acentúan al reír), las arrugas horizontales de la frente, las arrugas verticales interciliares que forman los pliegues del entrecejo, las arrugas circunmorales (perioral, alrededor de la boca) o periorales y las líneas marcadas del “rictus” (que se marcan más al hablar).