LIFTING SIN CIRUGÍA

LIFTING SIN CIRUGÍA

Elevar los tejidos relajados para dar al rostro un aspecto más joven y saludable, preservando los rasgos y las características naturales de cada persona sin pasar por el quirófano es la principal indicación del Lifting sin Cirugía.

La técnica consiste en la implantación subcutánea de hilos tensores que permiten sujetar la piel y demás estructuras caídas y reposicionarlas a  un nivel más alto y así recuperar el aspecto ovalado de una cara joven, en contraposición al aspecto cuadrado de una cara envejecida, sin necesidad de pasar por el quirófano.

Cada vez más, las pacientes buscan procedimientos menos invasivos pero a su vez eficaces y versátiles. El ideal de la naturalidad después de un procedimiento de estética se impone y atrás quedan las facciones con sensación de operadas, o los labios demasiado rellenos con productos que con el paso del tiempo generan alteraciones de la forma, muy poco estéticas. Últimamente se ha impuesto el llamado lifting sin cirugia como una alternativa que cumple las características de naturalidad, duración en el tiempo e incluso prevención de un envejecimiento poco armónico.

El lifting sin cirugía es en esencia un conjunto de técnicas sin cirugía y sin anestesia general o sedación, de modo que no es necesario un quirófano, que aplicadas de una forma equilibrada sobre el rostro de una paciente, tratan de conseguir una mejora armónica, natural y estable en el tiempo del proceso de envejecimiento facial natural.

En absoluto es real el tópico, "cada paciente es distinto". Es evidente que no se realizará el mismo tratamiento para una persona de 30 años que para una paciente de 60. Sin embargo, ambas solicitan un lifting. Eso sí, se refieren a deseos muy distintos. Una persona más joven quiere resaltar formas, como labios o pómulos, y una más mayor quiere hacer desaparecer arrugas.