MASAJE TIBETANO

Masaje Tibetano

Suave, lento y profundo. Es un masaje milenario, aún poco conocido en Occidente, traído desde asentamientos tibetanos al norte de la India, transmitido de generación en generación.

Suave, lento y profundo. Es un masaje milenario, aún poco conocido en Occidente, traído desde asentamientos tibetanos al norte de la India, transmitido de generación en generación.


Masaje Tibetano

Reúne dos características esenciales. Es sumamente placentero, ya que al recibirlo se logra un estado único de relajación. También es altamente efectivo, es decir, trabaja eficazmente y sin dolor grupos musculares en tensión, puntos y líneas de presión que estimulan el bienestar orgánico y devuelven elasticidad y equilibrio al cuerpo.

Trabaja con sutiles estiramientos, en camilla y proporciona diversas fricciones con la punta de los dedos, palma, nudillos y codos en zonas musculares, líneas y puntos de energía.

Tiene un particular uso del aceite, que se aplica en cantidades muy precisas, y un interesante trabajo sobre los músculos con presiones y estiramientos simultáneos.

Se practica para aliviar contracturas profundas, dolores musculares y articulares, tratar problemas comunes de salud como problemas digestivos o debilidad generalizada y como una terapia con efectos relajantes y revitalizantes.
Tibetano de relajación profunda

Más allá de este mundo. Basado en movimientos de hamacado extremadamente lentos y presiones en algunos puntos especiales del cuerpo logra un estado de extrema relajación. Quien lo recibe se hace consciente de haber vivido una experiencia muy especial. Breve y bueno, con beneficios sobre el sistema nervioso, stress, insomnio, imposibilidad de relajarse, en una sesión de 30 ó 40 minutos.