OZONTERAPIA

Ozonoterapia

La ozonoterapia es utilizada para tratamientos de recuperación capilar, acné, rosácea, reestructuración y tonificación de la piel mejorando notablemente la celulitis y flaccidez. Además, colabora en los procesos de adelgazamiento al eliminar los ácidos grasos.

La ozonoterapia es la aplicación de Ozono (O3) en el organismo, a través de técnicas especiales, con fines terapéuticos.

La ozonoterapia es, hoy, un tratamiento que revoluciona la medicina estética, ya que junto a la Cavitación Ultrasónica, el Drenaje Linfático y la Radiofrecuencia, se ha convertido en una alternativa no quirúrgica a la liposucción y en una poderosa herramienta capaz de garantizar resultados para modelar la figura de manera segura, eficaz y duradera.

Las indicaciones de la ozonoterapia son muy amplias y están determinadas por sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas, de modulación del estrés oxidativo y de mejoría de la circulación periférica y la oxigenación tisular.

La concentración y modo de aplicación de ozono varía en función de la patología a tratar, ya que la concentración del mismo determina el tipo de efecto biológico que produce; y el modo de aplicación marca su ámbito de acción en el organismo.


Principales usos médicos del ozono

La ozonoterapia se utiliza en medicina para: alergias en niños y adultos (estimula la respuesta inmune del organismo); diabetes; insuficiencia venosa crónica; osteoporosis; retinosis pigmentaria; retardos de cicatrización; arteriosclerosis (y por tanto todas aquellas patologías derivadas de la disminución del aporte de oxígeno a los tejidos); vulvovaginitis de repetición; colitis ulcerosa; fibromialgia y síndrome de fatiga crónica; artrosis; hernia discal (ozonoterapia intradiscal); coadyuvante en oncología, y uso en odontología para para enfermedades periodontales y desinfección de áreas de trabajo.

Aplicaciones en estética


La ozonoterapia es utilizada para tratamientos de recuperación capilar, acné, rosácea, reestructuración y tonificación de la piel mejorando notablemente la celulitis y flaccidez.

La ozonoterapia, además, colabora en los procesos de adelgazamiento al eliminar los ácidos grasos.

Ozonoterapia y celulitis

El ozono, a diferencia del oxígeno, penetra a través de los poros de la piel, potenciando todos los efectos que uno quiera lograr a través de ella, ya que actúa reactivando el metabolismo celular y produciendo una profunda desintoxicación, humectación y nutrición de la piel.

Su utilización más difundida apunta a terminar con el problema que obsesiona a la mayoría de las mujeres: la celulitis.

La celulitis se origina como consecuencia de una acumulación de los líquidos entre la piel, que ejerce presión sobre los vasos capilares.

Este efecto vasoconstrictor obstaculiza la adecuada circulación de los glóbulos rojos, dando lugar a la famosa piel de naranja.

La ozonoterapia actúa oxigenando los tejidos y mejorando la circulación.

Beneficia también la disolución de la grasa y ataca la celulitis que generalmente podemos encontrar en muslos, glúteos, rodillas y abdomen.

Efectos de la ozonoterapia en el organismo

La ozonoterapia tiene efectos muy positivos en el organismo, siempre que sea aplicada por profesionales. Algunos de estos efectos son:

- Oxigenante: Aumenta la capacidad de la sangre para absorber y transportar mayor cantidad de oxígeno a todo el organismo, mejorando la circulación y las funciones celulares en general. También estimula las enzimas que participan en su metabolización. Estimula la glicolisis (aprovechamiento de los azúcares), que es la fuente fundamental de energía para todas las células, con lo cual mejoran sus funciones generales. Por ello es de gran utilidad en insuficiencias vasculares periféricas, cardiacas, etc.

- Revitalizante: Posiblemente relacionado con el efecto anterior, ha demostrado capacidades para promover la recuperación funcional de numerosos pacientes afectados por enfermedades degenerativas de diverso tipo, tales como: demencia senil (vascular y Alzheimer), accidentes vasculares encefálicos y cardiacos, neuritis óptica, glaucoma, retinitis pigmentosa, hipoacusia, etc.

- Antioxidante (eliminador de radicales libres): Es el único medio conocido, hasta el presente, que es capaz de estimular todas las enzimas celulares antioxidantes que se encargan de eliminar los radicales libres y otros oxidantes peligrosos del organismo (Glutatión peroxidasa, Catalasa, Superóxido dismutasa y otras que garantizan el funcionamiento de los anteriores). Es este el medio más natural y eficaz de lograrlo, puesto que las enzimas son mucho más eficientes que ninguna otra vitamina o sustancia para este fin. Por ello, retarda también los procesos de envejecimiento celular.

- Inmuno-modulador: Dependendiendo de las dosis y formas de aplicación, es capaz de estimular las defensas inmunológicas, tanto celulares como humorales, en pacientes con inmunodepresión; o de modular las reacciones inmunológicas exacerbadas que producen las llamadas enfermedades autoinmunes. Es por ello que se le considera un BRM (Modulador de la Respuesta Biológica).

- Regenerador: Es capaz de promover la regeneración de diferentes tipos de tejido, por lo cual resulta de gran utilidad en la cicatrización de lesiones de difícil curación, en ulceraciones de diverso tipo, en los tejidos articulares, en medicina estética, etc.

- Antiálgico y antiinflamatorio: En aplicación local, presenta estos efectos por actuar neutralizando mediadores neuroquímicos de la sensación dolorosa, y facilitando la metabolización y eliminación de mediadores inflamatorios como histaminas, quininas, etc.

- Germicida: Inactiva o elimina todo tipo de microorganismos patógenos, tales como bacterias, hongos y virus.

Bell O3



Bell O3
es un equipo que utiliza el ozono como agente terapéutico en tratamientos estéticos y capilares.

Bell O3 reestructura y tonifica la piel mejorando notablemente la celulitis y flaccidez.

También colabora en los procesos de adelgazamiento al eliminar ácidos grasos.

El equipo está provisto de dos dispositivos (uno corporal y otro facial) que permiten que el ozono sea introducido a través de la piel por poros y folículos pilosos, sin ser un métodos invasivo.

El ozono producido es expulsado a una presión de 2,3 a 2,6 Kg/cm2 y un caudal de 9 litros/minuto (especificaciones técnicas de la bomba expulsora).

De forma adicional, se le puede incorporar al equipo un dispositivo llamado COP (Cápsula de Ozono Corporal), donde el paciente se introduce y puede recibir el ozono en toda la superficie de su cuerpo, permitiendo realizar un tratamiento de efecto desintoxicante y relajante.

Contraindicaciones

En el campo médico, el ozono es utilizado en una mezcla junto con el oxígeno.

Una larga experiencia clínica indicaría la inexistencia de efectos secundarios, además de no causar reacciones alérgicas de ningún tipo si dicho tratamiento se aplica correctamente siguiendo los protocolos establecidos.

La experimentación efectuada ha demostrado que la ozonoterapia, en las concentraciones utilizadas en medicina, no determina ninguna variación sobre el ADN o el ARN.

A pesar de sus ventajas, la ozonoterapia está contraindicada en casos de intoxicación alcohólica aguda, alergias al ozono, fabismo, embarazo confirmado o sospechado, isquemia severa, grave hipertensión arterial no compensada, patologías cardiovasculares no compensadas, graves patologías infecciosas, insuficiencia renal, insuficiencia hepática grave, graves y persistentes alteraciones de la crasis hemática, diátesis hemorrágica o cualquier patología de naturaleza hemorrágica, graves alteraciones de la hemocuagulación, infarto miocárdico o ictus hermorrágico reciente, trombocitopenia, patologías de naturaleza espástica a cargo de la musculatura lisa o esquelética, alteraciones graves y permanente del metabolismo (en particular diabetes y dislipidemia), pacientes con tratamientos con anticoagulantes y fibronolíticos.

Las contraindicaciones mencionadas se deben al pequeño aumento de la presión arterial, lo cual, por otro lado, hace a esta terapia beneficiosa para aquellas personas que sufren de presión baja.